Sunday, April 20, 2008
De Inmaculada Chacón.- Las filipianas. Novela.
Entrevista a Ives Bannel
JOSEBA ELOLA 19/02/2008 Fuente EL PAIS
El campesino camerunés, sucio pantalón corto, camiseta entreabierta y desgarrada, tomó la tierra del suelo, la olió y dejó que se escurriera entre sus dedos. Era marzo de 1963, en Bafang, Camerún. Yves Bannel, que si algo ha hecho en su vida ha sido recorrer mundo, quedó impactado con esa imagen. Era el mismo gesto de su tío, sí, su tío francés, el leñador al que acompañaba de pequeño desde las cinco de la mañana a la huerta.
Ahí fue cuando Bannel tomó realmente conciencia de hasta qué punto todos los hombres son iguales en todas partes, que lo único que cambia es la cultura: “Eso te ayuda a rechazar la idea del nacionalismo, de la raza superior. Nadie es superior a nadie, hay la misma proporción de imbéciles e inteligentes en todas partes, de sádicos y de bondadosos”. Bannel no era masón por aquel entonces.
Restaurante Nabucco. Madrid
Dirigente de los masones españoles, carga contra la moda y el mercadoErguido, impecablemente sentado a la mesa, gira el cuello y pide una copa de vino. A su derecha, un periódico perfectamente doblado, una blackberry, sus gafas para ver de cerca. Nos ha traído a Nabucco porque le gusta la decoración, los camareros son amables, le pilla cerca del trabajo y, además, porque Nabucco es un canto a la libertad de los esclavos. “Me gustaría ver desaparecer las fronteras y los pasaportes”.
Abrazó la masonería, colectivo perseguido y denostado durante el franquismo, al poco de llegar a España. Y se tiró la primera semana de estancia en este país respondiendo a preguntas sobre Napoleón, y la segunda, polemizando sobre si estaban más ricas las chuletas de cerdo galas o las ibéricas.Yves Bannel, ex asesor del presidente de la República Francesa Valéry Giscard d’Estaing, es a sus 68 años -aparenta diez menos- gran maestro adjunto del Grande Oriente Ibérico. O sea, ministro de exteriores de los masones españoles. Se reúne dos veces al mes con los miembros de su logia, unas 60 personas, hacen un ritual “muy ligero, es una herramienta”, y discuten sobre temas de actualidad. “En la masonería encontré un lugar donde se valora la libertad de espíritu. Compartimos ideas, no intentamos convencer a nadie”, comenta mientras aparta, o más bien espanta, las migas de pan de la mesa, un gesto que repite una y otra vez. “Es hora de que en España la masonería recupere la posibilidad de dar opiniones sin que se piense que son opiniones del diablo”.
En lo que llega el rape a la brasa, Bannel, director general de una empresa de energías renovables, cuenta que pinta, que no tiene tele y que se lee los libros de tres en tres: “Sentí un gran alivio cuando tiré el televisor hace cinco años, es insoportable, es una pérdida de tiempo”. En su nuevo libro, Humanismo renovado y ética: reflexiones de un masón, carga contra el conformismo, el hedonismo y el individualismo de nuestra sociedad. “Ver a la gente hacer cola para hacerse con el primer iPod o el primer Harry Potter me parece un espectáculo obsceno. Somos prisioneros del mercado, del poder financiero anónimo, vivimos en la cultura de la inmediatez, de la moda, falta sentido. El mercado se está convirtiendo en un nuevo totalitarismo”.
El camarero viene con una bandejita-recogedor plateada y retira las migas de la mesa, pero Bannel, durante un buen rato, las sigue espantando.
Restaurante Nabucco. Madrid- Insalata di Moscardini: 10- Dos rapes a la brasa: 28- Dos copas de vino: 4- Cafés, agua y pan: 7,40Total con IVA: 52,86 euros
Laicismo y educación
VIII CONVENTO DEL ESCOCISMO ARGENTINO
PRIMER SIMPOSIO ABIERTO SOBRE LAICISMO
COMISION Nº 3: LAICISMO Y EDUCACIÓN
Autor: Juan José A. Juri Gr. 9
Sob. Cap. del Litoral Nº 1, “A. M. Guariglia”, Rosario (Argentina)
Para hablar de laicismo y Educación, debo primero pedir disculpas ya que al no haber participado en reuniones anteriores sobre laicismo, probablemente muchos de los temas que voy a analizar ya lo han sido in extenso, y mejor todavía, pero no me queda más remedio que comenzar exponiendo los principios desde los que uno puede elaborar conclusiones, especialmente en un área tan importante y delicada como es la Educación.
Podemos decir que principio es el punto de partida que permite conocer, entender, explicar la realidad de algo, su constitución y sentido.
Basándonos en la clasificación aristotélica podemos distinguir:
Principios del ser –ontológicos- que lo constituyen y justifican en el plano existencial de la vida humana, la razón, en términos valorativos, de su existencia.
Principios del conocer: se relacionan con la consideración de las fuentes, los criterios de integración e interpretación, y su aplicación.
Principios de orden práctico, refieren – desde una perspectiva normativa, reguladora- al modo en que éste se desenvuelve, visto desde el fin del hombre en sociedad, en una consideración axiológica o legitimadora.
Como la razón opera en dos vertientes:
Especulativamente, cuando se detiene en el saber y la verdad
Prácticamente, cuando se deja penetrar por la intencionalidad propia de la voluntad con el fin de dirigir y organizar las operaciones voluntarias.
De ahí devienen:
Principios teóricos – o de orden especulativo – en los que el conocimiento vale por sí mismo, sin ulterior significación práctica. Refieren a una primera adquisición de conocimiento y formación de un área científica, vinculados al estatuto “científico” de la materia en estudio.
Principios de orden práctico, orientados a operar u obrar en la realidad, particular- mente práctico-moral, se consideran en relación a fines, valores o bienes y poseen una aptitud reguladora de índole normativa (axiológica)
GENESIS DE LOS PRINCIPIOS
Comenzando arbitrariamente desde la Edad Media (por razones de tiempo y espacio), época de valores puramente religiosos y preeminencia de lo divino, la vida terrena desvalorizada por la mirada en el “más allá”, aunque se practicaran las virtudes de solidaridad y caridad, luego sobrevino una reacción, un desplazamiento de las ideas hacia lo racional, que se acentuaría con la Revolución Francesa. Con el Renacimiento, se vuelve la mirada hacia el Hombre y su importancia central y el Racionalismo se hace centro del pensamiento. El crecimiento e importancia de las Ciencias Naturales ocurrida en este tiempo convierte su método deductivo en “el método”, y solo tendrá aceptación lo verificable. Era el tiempo de las Teorías Puras, no contaminadas por valores o principios, ya que estos serían irracionales, sino neutrales a toda consideración valorativa.
Esto es lo que se denominó la Modernidad, que al decir de Touraine, en su forma más ambiciosa, fue la afirmación de que el hombre es lo que hace y que, por lo tanto, debe existir una correspondencia cada vez más estrecha entre la producción, - cada vez más eficaz por la ciencia, la tecnología o la administración - , la organización de la sociedad mediante la ley y la vida personal, animada por el interés, pero también por la voluntad de liberarse de todas las coacciones. Es el triunfo de la razón. Sólo la razón establece una correspondencia entre la acción humana y el orden del mundo… Es la razón la que anima la ciencia y sus aplicaciones; es también la que dispone la adaptación de la vida social a las necesidades individuales o colectivas, y es la razón, finalmente, la que reemplaza la arbitrariedad y la violencia por el estado de derecho y el mercado. La humanidad, al obrar según las leyes de la razón, avanza a la vez hacia la abundancia, la libertad y la felicidad.
Aquí es donde nace y abreva el Laicismo.
Pero como ocurre en todo el devenir de la Historia, el péndulo de las ideas caminó hacia la posición absolutamente contraria, no pudo el Racionalismo, la Modernidad, llegar a un equilibrio justo. El Racionalismo condujo al Positivismo y al encasillamiento en un método que resultó en un Reduccionismo del pensamiento, que no alcanzaba para la interpretación de los nuevos hechos, las nuevas ideas, las nuevas Ciencias. El descrédito de la Filosofía, la negación de la subjetividad, de la historicidad, de las características culturales de los pueblos que a pesar de las Teorías Puras, mantienen sus valores y creencias y la incapacidad de este sistema de explicar cuestiones científicas importantes en las nuevas ciencias, generó una corriente fuertemente crítica (ya desde Hegel y Marx) contra ese positivismo reduccionista del papel de la ciencia y la lógica (puramente formal deductiva) de su método. Tanto los avances de las ciencias sociales, especialmente la psicología y la sociología, como las nuevas teorías del cosmos y del interior del átomo, como la modernización de la ciencias biológicas, tomando en cuenta los efectos de factores no mensurables en sus resultados, y la reconsideración de los valores como intrínsecos a la persona humana, valores considerados universales, no sujetos a decisiones humanas, aspectos indisponibles de la persona, hicieron fuerte mella en aquella ideología, generando un movimiento muy firme, desde Dilthey – con la incorporación a categoría científica de las ciencias del espíritu - y el neokantismo, con su definición de ciencia por su método y no por su objeto - , especialmente profundizado desde mediados del siglo pasado. Retorna la Filosofía, que había sido aplastada por el racionalismo con una reacción fuertemente axiológica, fundamentalmente desde el juicio de Nüremberg, cambiando el núcleo de atención desde la letra dura de la ley, la preminencia de lo escrito, hacia el derecho, con especial atención a la condición humana y su interpretación, lo que fuera plasmado en la Declaración de los Derechos del Hombre, de 1948.
En nuestro país hemos vivido quizás tardíamente esta discusión y no era esperable de otro modo. Pero si bien es cierto que la aplicación metodológica de la racionalidad, con su modelo político, el liberalismo, fue un viento fresco contra las enquistadas estructuras conservadoras, no podemos dejar de lado que dentro de este contexto tuvimos no pocos intelectuales que hicieron una dicotomía entre lo que pensaban y su actitud frente al pueblo, o al menos, frente a los más débiles del pueblo. Sufrieron lo que denomino una esquizofrenia intelectual, fueron capaces de las más bellas ideas y al mismo tiempo de las más crueles discriminaciones. Se autodesignaron la civilización y menospreciaron la barbarie. Discursearon sobre las fuerzas morales mientras denominaban a los pobres como razas inferiores, no merecedoras de educación, a semejanza de Voltaire o de Rousseau, de donde uno deduce que la Igualdad era para los iguales, la Libertad para los libres y la solidaridad era más benéfica que fraterna.
Debemos hacer un profundo análisis de lo que significa igualdad, ya que la preconizada desde fines del siglo XIX solamente logró profundizar el abismo que separa los sectores socioeconómicos del país. Lo podemos discutir más en el proyecto educativo.
¿Donde estamos hoy? La realidad actual nos encuentra otra vez entre dos modelos en cuyo meollo nuevamente está la cuestión de los valores:
El Relativismo, liderado por John Rawls tras el lanzamiento de Zbigniev Brzezinski, en el que los valores y derechos esenciales provienen de un contrato social. Reemplazado el viejo Contrato Social de Rousseau por un nuevo Contrato de la Paz Perpetua, (Pax americana, a la vieja usanza de la Pax Romana por supuesto) donde los derechos humanos dependen de acuerdos entre los que tienen la capacidad de decisión. Para lo cual es necesario la modificación de la Declaración de los Derechos del Hombre de 1948, a lo que la ONU ya se encuentra abocada con la Carta de la Tierra y otros documentos.
El Objetivismo, o cognotivismo ético, que sostiene que hay aspectos indisponibles, previos, indiscutibles de la persona, independientes del decisionismo humano. Derechos que son inalienables e inherentes a todo ser humano y que no son producto de una “atribución”, por que lo dispongan las constituciones o exista consenso en su aplicación, sino que son “reconocidos” porque son “preexistentes”. Esta dimensión ontológica de los Derechos Humanos se encuentra, debe encontrarse, en el punto de partida de la pretensión de universalización de un Sistema de Derecho, como la Declaración de los Derechos del Hombre y debe ser la base de la educación que deseamos para nuestro pueblo.
LAICISMO
En el estudio de este tema me he encontrado con muchas definiciones de laicismo, desde las más agresivas hasta las moderadas. De hecho, la primera alusión que la masonería hace al tema es con Anderson, en las constituciones, cuando elimina de las mismas el concepto de Trinidad en el sentido cristiano, para hacer la Institución accesible a “todos los hombre libres y de buenas costumbres”. Pero es en Francia donde tiene un desarrollo mucho mayor y es la constitución final del Estado y su estructura donde se consolida el concepto, al tratar de eliminar la subordinación de las instituciones políticas de toda injerencia de las autoridades religiosas. Pero como esto no se haría sin oposición, especialmente de la Iglesia Católica, las luchas encarnizadas del Siglo XIX por este motivo fueron tornando a los opositores cada vez más en enemigos declarados. No ha sido fácil, en ambos bandos, superar por un lado el integrismo sectario y por el otro el laicismo ideológico. Sin embargo, no fue sino hasta el Concilio Vaticano II, especialmente las Encíclicas Gaudium et Spes y Lumen Gentium, que se reconociera la libertad de conciencia y la indispensable laicidad de las estructuras políticas. Mientras por el otro lado dice el notable laico Norberto Bobbio “Cuando una cultura laica se transforma en laicismo, pierde su inspiración fundamental, que es la de no cerrarse en un sistema de ideas y de principios definitivos de una vez por todas. El espíritu laico no es en sí mismo una nueva cultura, sino la condición para la convivencia de todas las posibles culturas. La laicidad expresa más bien un método que un contenido. Tanto es así que cuando decimos que un intelectual es laico, no intentamos atribuirle un determinado sistema de ideas, sino que estamos diciendo que independientemente de cual sea su sistema de ideas, no pretende que los demás piensen como él y rechaza el brazo secular para defenderlo”.
Y agrego para confirmar lo de Javier Otaola, “ La laicidad garantiza la autenticidad de la opción personal, no su acierto. Esa opción será la que en cada caso el individuo elija, convencional, tradicional, ortodoxa o herética, pero siempre válida –auténtica- desde un punto de vista laico, si se adopta libremente y si esa opción no compromete la libertad de los demás, ni la existencia misma de la sociedad como un orden posible de cooperación entre individuos libres, iguales y solidarios. No es consustancial al laicismo propugnar el combate contra ninguna forma de religiosidad o de pertenencia colectiva, considerada como tal, pero sí defender la autonomía y la independencia de las instituciones políticas y del pensamiento ético público respecto de cualquier estructura de pertenencia confesional, rechazando la sumisión directa o indirecta de lo político a lo confesional o a lo simplemente étnico o tradicional”.
Hoy tenemos un nuevo escenario de este rico e histórico debate, en la formulación del texto de la Constitución Europea.
Yo adhiero firmemente a estos conceptos, tanto del Concilio Vaticano II y Juan Pablo II como de Bobbio y Otaola, así como creo que solamente el diálogo honesto y profundo, sin prejuicios ni discriminaciones, logrará arribar a acuerdos entre las partes de la verdad que ambas posiciones tienen, en continuidad con los desvelos que ya en el siglo XV tuviera Marsilio Ficinio.
EDUCACIÓN LAICA
El Congreso Pedagógico I, gestado por el Presidente Roca y el Presidente de la Comisión Nacional de Educación Sarmiento, y que tuvo activa y decisiva participación de masones y dio a luz la ley 1420, no tuvo una participación que podríamos llamar popular. Claro que por entonces ni siquiera había una ley eleccionaria correcta que no apareció sino 30 años después, pero debemos considerar que el método de selección de participantes se hizo con bastante justicia, desde el Ministerio de Instrucción Pública de entonces, a cargo de Eduardo Wilde y el CNE (Zorrilla) pero arbitrario. Se vivían momentos donde el laicismo estaba haciendo sus armas y teniendo resonantes logros. El Registro Civil, la secularización de los cementerios, la libertad de cultos, a las que se sumó la educación laica, casi simultáneamente con Francia. Debemos asumir que este logro en realidad se podía instrumentar gracias a la perseverancia de Sarmiento en contar con un cuerpo de profesores y maestros formados con carácter independiente. El Congreso Pedagógico no pudo dilucidar el tema de educación religiosa en las escuelas, sino que finalmente lo hizo la ley nacional de educación común, conocida como 1420, la que postulaba expresamente la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza, y la neutralidad religiosa, la convivencia de la escuela privada y pública, en las públicas durante las horas de clases, no podrá darse enseñanza catequística, pero fuera de ellas, y por los ministros de los cultos respectivos, están facultados para recibirla los niños autorizados por sus padres. Es decir que , en realidad, esta ley propone a la escuela pública un ámbito plural, de enseñanza integral, determinado por la participación y decisión de los padres, donde no se ejerce violencia ni discriminación contra nadie, ni por imposición de un tipo de contenido confesional, pero tampoco prohibida su transmisión.
La educación argentina siguió estando compartida entre la escuela pública y la escuela con gestión confesional. De modo que esta discusión laica-libre podríamos decir que tiñó los proyectos educativos de los distintos modelos políticos que tuvieron poder en Argentina. Hubo en mi opinión dos últimos campos de batalla donde se dirimieran posiciones, durante Frondizi con la Educación Universitaria, y el Congreso Pedagógico II, durante la gestión Alfonsín.
Como participante activo del último Congreso Pedagógico en todas sus instancias, local, regional, provincial y nacional, quiero, no sin un dejo de orgullo por el que me disculpo, esbozar algunas conclusiones que me hacen considerarlo de gran importancia.
En primer lugar creo que fue la mejor expresión de democracia auténtica, participativa, espontánea que vivió Argentina en los últimos 50 años. Casi dos años de asambleas semanales, con frío o con calor, multitudes se reunían en todos los ámbitos del país, para discutir y exponer sus ideas con el utópico fin de pretender generar una conclusión que mejorara la educación de nuestro país, y como su consecuencia, mejoraran las condiciones socio-económicas-espirituales de nuestro pueblo. En casi todos los pueblos, pequeños o grandes hubo asambleas, sacaron conclusiones y eligieron sus representantes para la instancia siguiente, y así sucesivamente. Y las conclusiones finales de Embalse hay que repasarlas por su alto contenido sustancial. Algunas fueron plasmadas en la Ley General de Educación, otras no, pero eso es responsabilidad del legislador, el pueblo expresó lo que quería.
Y precisamente allí hay que concurrir a abrevar, para Simposios como este, para saber qué es lo que la mayoría de los argentinos queremos de la educación, para no parecernos a aquellos intelectuales que eran magníficos con las Teorías Puras, pero estaban totalmente divorciados de la realidad y del sentir y querer popular. Y no nos confundamos por favor con la demagogia.
El Congreso Pedagógico II concluyó que la educación en Argentina debe ser libre, y esa libertad reside en los padres que deben decidir la educación que quieren para sus hijos, comenzando la responsabilidad con ellos mismos, en la etapa preescolar. Y que para ello es necesario que exista la mayor diversidad de la oferta educativa, para no discriminar a nadie por sus inclinaciones confesionales o aún ideológicas. Lo que se quiere es el pluralismo de las posibilidades pedagógicas y el Estado debe proveer los medios para ello. Donde no exista infraestructura formal de una confesión determinada, ¿Cuál puede ser el problema que la escuela pública se convierta en ámbito y estructura donde se pueda desarrollar esa enseñanza? siempre y cuando, y en todos los casos, el Estado ejerza el poder de vigilancia que asegure que se está cumpliendo con el Proyecto Educativo Nacional, que la organización o grupo que enseña cumpla con la ley y esté oficialmente reconocida como culto.
Finalmente, un párrafo dirigido a la igualdad. La igualdad en un viejo sentido formalista es en realidad la manifestación más cruda de la desigualdad. El hecho de que la enseñanza sea gratuita no quiere decir que todos “puedan” acceder a la enseñanza, hay otras muchas carencias que provocan esa imposibilidad, y si aún acceden al ámbito de las clases, no están, fisiológica, psíquica o espiritualmente en condiciones de aprender de igual modo que los que tienen “menos dificultades”.
Por lo tanto hablar hoy de igualdad implica referirse a tener las mismas posibilidades. Y para ello es necesario comenzar a hablar de tratar a los educandos con la desigualdad que iguale posibilidades. Lo mismo vale para la libertad, y otros valores. Los hombres y sus situaciones no son iguales, por lo tanto, es deber de la comunidad, proveerles de herramientas de modo especial acorde con sus necesidades para que sí entonces tenga las mismas posibilidades.
Finalmente:
“ …el modelo de país y sociedad que pretendemos lograr es independiente, democrático, con una interpretación social y regional de la Nación, con un federalismo que permita el desarrollo de todo el país, con el ejercicio de una convivencia pluralista y participativa, que encuentre sus fundamentos en la libertad, la verdad, la justicia, la solidaridad, la paz, la fraternidad entre los hombres y los pueblos. Entendemos que la cultura es la forma en que los hombres se relacionan consigo mismos, entre sí, con las cosas creadas y con la trascendencia. Es la totalidad de la vida de un pueblo que se configura a lo largo de su Historia y que incluye sus valores, sus tradiciones y religiones, su lengua, su forma de trabajar, su organización social y política, sus proyectos, sus expresiones artísticas y folklóricas y sus conocimientos. Nuestra cultura nacional se formó desde la raíz indígena y el aporte hispano y cristiano. Ello dio origen a un pueblo nuevo, con conciencia de su dignidad expresada en su espíritu de independencia. En Argentina, la integración del importante aporte inmigratorio dio a través del tiempo un tipo humano original, con pluralidad de origen, con los distintos antecedentes lingüísticos, culturales y religiosos, que conformó el actual complejo y dinámico ser nacional. La Educación en todas sus formas, como parte del proyecto de liberación social, personal y nacional, debe, desde la familia, transmitir, consolidar, crear y recrear los valores de la cultura de la Nación, para el desarrollo integral del hombre y su inserción participativa y solidaria en la sociedad, en armonía con la comunidad regional, nacional y latinoamericana, cumpliendo así tu tarea humanizadora, orientando al hombre al desarrollo pleno de su ser en sus dimensiones: biológica, psíquica, social, cultural, espiritual y trascendente, entendiendo esta dimensión como trascendencia en lo cultural, lo social, lo histórico, lo religioso, según sus propias opciones. Esta concepción del hombre y el reconocimiento de su dignidad inherente e inviolable, son el núcleo de la concepción integral de la educación, ya que todos los derechos humanos pueden resumirse en el derecho y el deber de desarrollarse libremente como personas, en todos los planos de su existencia, formándose para la participación responsable, activa y creadora, en la realización social, política, cultural, científica, técnica y económica del país, en un marco democrático y pluralista, cimentando la unidad nacional y la integración latinoamericana.” Congreso Pedagógico Nacional II, Embalse, marzo de 1988. Comisión 1.
CONSULTA BIBLIOGRAFICA
o CAMPOBASSI José Salvador: Educación primaria desde 1810 hasta sanción de ley 1420 CNE 1942
o DABOVE, Albino: Escuela pública o privada. Ed. Bonum 1994
o CORBIERE, Emilio J.: La Masonería I y II, Ed. Sudamericana 2001
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o SORMAN, Guy: Los verdaderos pensadores del siglo XX, Atlántida 1989
o BOBBIO, Norberto: Cultura Laica y Laicismo, Diario El Mundo, España, 1999
o MORALES, Luís: “Andres Bello”, Internet, 2002
o CIFUENTES, Luis María: Educación para la Tolerancia, 2001
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o CONS. NAC. EDUCACIÓN: Conclusiones del Congreso Pedagógico II, 1989
o GUTIÉRREZ Guillermo: Ciencia, Cultura y Dependencia, Ed. Guadalupe 1973
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o OTAOLA, Javier: Laicismo, Revista ACACIA, 2003
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o FUKUYAMA, Francis: El fin de la historia, Ed. Planeta 1992
o DRUCKER, Peter: La Sociedad Post-Capitalista, Ed. Sudamericana, 1993
o LUNA Felix: José Ingenieros, Ed. Planeta, 2000
Filosofismo y religiones
Ives Bannel.- Reflexiones de un masón.
Masonería en el Diccionario de la Real Academia
Gran Oriente de Francia
El templo, equipado con dos salas de reunión, pertenece a una Sociedad Comercial que es una filial del GODF de París. Serán alrededor de 350 masones y masonas de distintas obediencias los que se reunirán allí. Además de la logia local del Gran Oriente de Francia continuadora de la creada en Bayona en 1743 por un Loichagaray de una familia de comerciantes vascos instalados en Orthez, se reunirán la logia de “La Petite Jérusalem” del Derecho Humano, “L’Etoile du Labourd” de la Gran Logia de Francia, la logia “Stella Maris” de la Grand Logia Tradicional Simbólica Ópera, la Gran Logia Femenina de Francia, la Gran Logia Mixta de Menphis Misraïm y el Gran Priorato de las Galias, señalando que la Gran Logia Nacional Francesa dispone de un templo exclusivo a Saint-Esprit.
Jean-Michel Quillardet le ve dos papeles. El primero es el de una formación individual: “una tentativa de mejorarse”, de ser “más tolerante”, en “el respeto a las diferencias”, y a tener una “mirada lejana de las cosas, no distante, sino tener una visión más completa, para poder pensar en la complejidad del mundo”. Una función de importancia “en un mundo superficial, en una doxocracia (democracia de la opinión) en la en definitiva hay muy pocos grandes debates”. Un pensamiento totalmente decidido “contra la espontaneidad y lo instintivo”. Un club de reflexión en resumen, pero con toda una puesta en forma y puesta en escena próxima a rituales religiosos. Y que, a diferencia de una secta, “se puede dejar muy fácilmente” explica el hermano bayonés.
El segundo papel sería el del combate por una serie de valores. El GODF que acompañó en Francia a la Revolución y defendió la instalación de la República, se mantiene en esos principios. J. M. Quillardet así cita los Derechos Humanos, las libertades individuales y públicas, la separación de la Iglesia y el Estado, la laicidad. Sobre este último punto, el Gran Maestre no ha dejado de manifestar su inquietud sobre las recientes declaraciones del Presidente de la República que calificaba las morales religiosas como superiores, haciendo hincapié en las raíces católicas de Francia. Un combate de actualidad en un período en que “el oscurantismo aumenta en el mundo”. Y citaba el ejemplo, de que éste no procede del mundo árabe-musulmán, sino de los Estados Unidos con la difusión, también en Europa muy difundida, del creacionismo lanzando la teoría darwiniana de la evolución reemplazando a Dios en el origen de todo. Si la cuestión de Dios presidió muchas discusiones y escisiones en las logias, los masones se ponen de acuerdo, sin embargo, sobre el Gran Arquitecto del Universo. Un hermano del GODF de Bayona nos precisó que se podía ser ateo y creer en este GADU. Nos faltó tiempo para la explicación. Precisemos que la iniciación para ser admitido en una logia dura alrededor de un año.
República una e indivisible.
Es cierto que durante alguno de los siglos precedentes pudieron suceder cosas diabólicas. Un templo masónico tiene mucho de iglesia. La sala de reunión dispone también de un altar, de puntos y de múltiples objetos simbólicos. J. M. Quillardet quiso hacer una explicación simbólica de estos objetos. “Esto no es un catecismo” quiso advertir inmediatamente el Gran Maestro. El ojo dentro de un triángulo, que se encuentra igualmente en muchas culturas, no es Dios, es quizá el GADU, el “ojo de la conciencia”. El triángulo hace referencia al frontis del templo de Salomón: “se reconstruye el templo, nosotros somos constructores”. J. M. Quillardet autor en ediciones Marabout de “La francmasonería ilustrada” añade que el triángulo es también la tesis, la antítesis y la síntesis, que “reúne todo lo que está disperso”. La cuerda con nudos que da la vuelta a las cuatro paredes de la sala de reunión es “la cadena de unión”. Las representaciones del sol y de la luna simbolizan el templo del universo que está en el Oriente, “que va hacia allí de dónde viene la luz, que sale de la oscuridad para ir hacia la luz”. La escuadra y el compás recuerdan que “somos geómetras, se trata de ser racionalistas, de experimentar” indica al Gran Maestro que menciona la obra de Claude Bernard como breviario masónico. Un pedazo de piedra bruta colocada cerca del altar representa la materia que “es necesario que se trabaje”.
Logia La Luz al Oriente de Gante (Gran Logia Simbólica Española)
Dimanche 17 FÉVRIER 2008 à 11h30
Planche en néerlandais du Fr Manu De Canck de notre RL La Luz:
“Napoléon Bonaparte et la Loge »
Présentation historique multi médiatique.
Une traduction française sera disponible
Cette T aura lieu dans les locaux
Jos Verdegemstraat, 100 – 9040 GAND
Masoneria euskaraz
ESPAINIAKO LOGIA SINBOLIKO HANDIAREN BARRUAN GAUDE
Altuna Logia Agurgarria, Donostiako Ekialdean lana egiten duena, Espainiako Logia Sinboliko Handiaren barruan dago eta honen dokumentu eratzaileak partekatu eta praktikatzen ditu. Obedientzia masoniko hau liberala edo adogmatikoa da, gizon eta emakumez osatua, federala, librepentsalaria, humanista eta aurrerakoia. Honen ondorioz:
- gure lema Askatasuna, Berdintasuna, Senidetasuna da
- gure helburuak hiru hauek dira: norberaren hobekuntza lantzea, ideien analisian sakontzea eta gizarte askeago, zuzenago eta anaikorrago baten alde eragitea
- gure batzarrak Unibertsoaren Arkitekto Handiaren Ohorean egiten dira, baina gure partaideei ez zaie eskatzen ez deitura honen interpretazio berezi bat ez eta inongo jainkoarenganako sinesmena ere
Espainiako Logia Sinboliko Handiaren ikuspegi masoiaz berri gehiago Javier Otaolaren “Razón y sentido. La metáfora masónica” liburuan aurki daiteke, Hiria argitaletxean (943-655758) argitaratua 2006. urtean.
Gainera, www.glse.org web orrian munduko masoneriaz, bere historiaz eta obedientzia honetaz informazio ugari eskaintzan da. Web honi bisita pausatua biziki gomendatzen dugu.
Alianza Editorial argitaletxean 2002. urtean José Antonio Ferrer Benimeli jesuitaren “La masonería” liburuan ere masoneriaren deskribapen zuhurra irakur daiteke, kanpotik begiratuta, kasu honetan.
Espainiako Logia Sinboliko Handiak, Gipuzkoan Altuna gure Logia Agurgarriak ordezkatzen duena, baditu Hego-mendebaldeko Euskal Herrian beste bi logia: Manuel Iradier Logia Agurgarria, Gasteizko Ekialdean (www.rlmanueliradier.org), eta Luz del Norte Logia Agurgarria, Bilboko Ekialdean (logialuzdelnorte@hotmail.com).
Orobat, Espainiako Logia Sinboliko Handiaz aparte, Gipuzkoan bertan beste bi masoi-logia biltzen dira, gizonezkoenak biak: Guipuzcoa Fraternidad Logia Agurgarria (http://club2.telepolis.com/fraternidad) Espainiako Logia Konfederatu Handiari dagokio eta Donostiako Ekialdean biltzen da; eta Stella Matutina Logia Agurgarria Espainiako Logia Handiari (www.gle.org) dagokio eta Irungo Ekialdean biltzen da.
Altuna Logia zahar horrek bere izena Manuel Ignacio Altuna y Portu (1722-62), Azkoitiko Portu jauregian jaiotako zaldun ilustratuarengandik hartu omen zuen. Manuel Altuna, Real Sociedad Bascongada de Amigos del País eta Compañía Guipuzcoana de Caracas elkarteen fundatzaileetako bat izan zen, bai eta Jean Jacques Rousseau filosofo ospetsuaren adiskidea ere.
Atzoko Altuna Logia Agurgarriak, garai hartako Espainiako Ekialde Handiaren 15. zenbakidunak, Espainiako egoera politikoaren usteltzearen aurrean, 1933ko otsailean, Baionako La Zélée logiari -gaur ere irauten duena- amankomuneko eta nazioarteko logia berri bat sortzea eskatu zion. Logia horren helburua bi Estatuen arteko hurbiltzearen alde lan egitea zen eta, arazo garrantzitsuenak elkarrekin jorratuz, gizakion elkarretaratzea, beren urruntzearen ordez.
Logia amankomun horrek Frantziako Ekialde Handiaren pean egin zuen lan. Bere izena Spartacus izan zen, hau da, Capuako gladiadore lehiatsuarena, bere garaiko esklabuen kateak apurtzen saiatu zena eta, zenbait urtez, Erromako aginte harroari aurre egin ziona.
Egoitza ofiziala Hendaian zuen Spartacus Logia Agurgarriak, 1935ean hirurogei ta hamar kide baino gehiago zituen, mugaren bi aldekoak, bere zuzendaritzan La Zélée, L’Etoile du Labourd eta Altuna logien partaideak izanik. Saiakuntza hori Francoren armadaren sarrerak Donostian 1936ko irailean suntsitu zuen. Baionako La Zéléeren egoitza Espainiako iheslariak -masoi ala ez- babesteko erabili zuten.
GURE BATZARRAK
Altuna, 52 zenbakiduna, gure Logia Agurgarria Donostiako Ekialdean hilean behin biltzen da, aste barruan, arratsaldeko amaieran. Mistoa da, ideia askotariko gizon eta emakumez osatuta, bai eta beste obedientzia masonikoekin partekatutako kideekin ere.
Munduko masonerian hedatuena den Aintzin eta Onartutako Eskoziar erritoari jarraitzen dio. Euskara eta gaztelania, biak, dira hizkuntza ofizialak logiaren barruan. Gradu desberdinen arteko tratu senidetasunezkoa nabaria da gure logian.
Altuna Logiarekin kontaktuan jartzeko, 20080 Donostiako 5199 posta-kutxari idatzi dakioke edota altuna@glse.org zuzenbideari e.mail bat bidali.
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El mito masónico
(*) Edita: Escuadra y Compás - Tenerife (2008),ISBN: 978-84-8382-268-5,724 páginas.Volumen 3Nº 7 -2008Enero 2008ISSN 1887-5750
La ofensiva de las sectas
Posición pública del Gran Oriente de Francia que nos suscita la cuestión de cómo plantear una resistencia razonada y razonable, respetuosa con la libertad de conciencia, y no paternalista, frente al crecimiento de las organizaciones sectarias, lo que nos obligaría a definir con claridad qúe es lo sectario -más allá del Código Penal- y también a evaluar las derivas sectarias o fanáticas de las religiones tradicionales, de las religiones importadas o la de los grupos politicos extremistas de izquierda y de derecha, todas las formas de terrorismo, y los diversos irracionalismos de corte higienista, orientalista, esotérico, ufológico, milenarista…
L’offensive des Sectes en Europe appelle résistance
16/01/2008 Auteur : Grand Orient de France
Par une décision en date du 19 décembre dernier, le Ministère de la Justice Espagnol vient d’inscrire la Scientologie au registre officiel des Religions en Espagne, comme le lui ordonnait la « Audiencia National » — l’équivalent de notre Conseil d’Etat (sic)— par une décision en date du 11 octobre 2007. Après Bilbao en septembre 2007 (sic) , Moscou en octobre 2007, Madrid vient ainsi d’offrir un statut officiel à l’une des plus importantes sectes dans le Monde. Ces pays succèdent ainsi à la Suède qui — la première en Europe et sous de multiples pressions internationales — avait consacré officiellement cette organisation dès 2000.
Le Grand Orient de France (G.O.D.F.) et l’ensemble des femmes et des hommes de progrès, attachés à une conception élevée des valeurs de Liberté et de démocratie ne peuvent que s’alarmer face à ce qu’il faut bien appeler une offensive en règle de la Scientologie en Europe.
Il faut bien le reconnaître, « exercice illégal de la médecine », « escroquerie aggravée », « séquestration arbitraire », « manipulation mentale » accompagnent la progression des mouvements sectaires en Europe sans qu’une réponse véritablement adaptée ne soit apportée.
Si l’Allemagne résiste — et a récemment encore opposé sa « Loi fondamentale » à toute revendication nouvelle émanant de la Scientologie — si la France met en œuvre des dispositifs originaux largement appuyés sur la conception républicaine de la Laïcité, il n’en demeure pas moins que nos démocraties courent aujourd’hui un véritable et très grave danger. Pire, tout semble pouvoir vaciller d’un moment à l’autre.
Comment, en effet, accepter que la Cour Européenne des droits de l’Homme— sous le prétexte fallacieux du respect de la « Liberté de conscience » — condamne la quasi-totalité des pouvoirs publics auteurs de mesures qui limitent la progression des sectes en Europe ?
A l’heure où certains — et les sectes au premier rang — entendent réformer la loi française de 1905, le Grand Orient de France (G.O .D.F.) appelle l’ensemble des femmes et des hommes de progrès à la plus extrême vigilance.
Parce que l’offensive des sectes en Europe s’accompagne de la profanation des valeurs fondamentales liées au respect de l’humain et du lien social, parce que ces mêmes sectes sacralisent l’argent, la technique et le marché, nous devons résister au nom d’une certaine idée de l’Homme héritée des Lumières.
Dans cet esprit, le Grand Orient de France appelle l’ensemble des femmes et des hommes de progrès et toutes les institutions démocratiques en Europe à militer contre une offensive qui vise maintenant et plus que jamais la France comme l’Allemagne.
Liberales, masones y libertinos.
Liberales, masones y libertinos
El profesor Juan Velarde daba a la imprenta, hace 25 años, un notable y muy original ensayo consagrado a estudiar la influencia ejercida por las figuras, o tipos ideales, de los libertinos y los masones en la génesis y el establecimiento del capitalismo.
Se publica ahora, con buen criterio y oportunidad, una nueva edición, corregida y ampliada, de esta obra singular y crítica, atrevida y polémica.
Afirmar que es éste un trabajo singular y crítico no acepta discusión. Aun moviéndose entre la soltura propia de un ensayo y el rigor académico característico del trabajo de investigación, constituye, ciertamente, un libro único en su género. Por varias razones: porque ha sido escrito por una mano que conoce el material que toca, que firma y asume sus tesis sin vanas reservas, y, en suma, porque sobran justamente los dedos de una mano para contar los trabajos que han abordado con pareja desinhibición y rigor la temática que nos ocupa.
Calificar la empresa, en cambio, de atrevida y polémica exige una precisión inmediata: por ejemplo, advertir que no empleamos dichos términos en un sentido pacato, pudibundo o estrecho. Ocurre que el texto que comentamos aborda una materia que, aun siendo sabrosa y relevante, tanto por lo que interesa a los estudios sociológicos como a la propia doctrina del liberalismo, suele ser esquivada u olímpicamente declinada, por no decir callada.
Ha quedado suficientemente establecido entre los analistas de la filosofía social, la historia económica y demás áreas del pensamiento práctico y la acción humana que en el nacimiento del capitalismo concurrieron tres fenómenos principales: el progreso tecnológico, la revolución científica moderna y el sistema político liberal-democrático. Parte, entonces, el profesor Velarde de algo ya asentado y ampliamente reconocido, pero no para quedarse allí, sino para dar un paso más.
El tránsito del Antiguo Régimen a la Era Moderna supuso una auténtica brecha histórica. Y un hecho tan fenomenal precisaba, para su desarrollo y culminación, de la concurrencia de circunstancias y actores muy variados, a veces insospechados o imprevistos, los cuales de ninguna manera pueden quedar excluidos del relato.
Avanzando desde el principio la perspectiva del asunto –el nacimiento del capitalismo y sus agentes–, el profesor Velarde declara sin rodeos: “Era muy difícil tener una visión completa de lo sucedido si se eliminaba la cuestión de los libertinos, así como también si se prescindía de la masonería” (página 17).
Max Weber, en el texto clásico La ética protestante y el espíritu del capitalismo, esclareció bastante la génesis de la mentalidad capitalista, sin la que no es posible comprender cómo llegó a consumarse el nuevo orden político, social y económico y sin cuya intervención, por lo demás, jamás se hubiese instituido. Las claves interpretativas allí expuestas remiten, en última instancia, a la religión, entendiendo que es alrededor de esta clase de paradigma práctico (del ethos, en su conjunto) como se ordena la conducta humana, pues no sólo de “pan y mantequilla” vive el hombre, ni de “pan y circo”. El ascetismo y el puritanismo, para el sociólogo alemán, constituyen, pues, las energías espirituales que coadyuvaron en el origen del capitalismo moderno.
Acaso porque Weber concentró demasiado la mirada en el patrón cultural europeo (o, simplemente, alemán) del tema, el caso es que las tesis que postula están necesitadas de una decidida revisión, como la que, con gran fortuna, afronta el profesor Velarde en su ensayo. No puede, en consecuencia, extrañar que la figura de Benjamin Franklin, protagonista ilustre de la obra clásica de Max Weber, sirva de punto de arranque –o riguroso pretexto– en la obra contemporánea de Juan Velarde.
El prohombre de Filadelfia es un hombre encrucijada: “Por una parte, lleva con él más el espíritu del libertino que del puritano. Por otra parte, es masón” (página 34). Junto a Franklin, otras personalidades emblemáticas, compartiendo con él parejos atributos y no resultando menos decisivos en el desenlace de los acontecimientos, merecen su justa atención: Voltaire, Casanova, Mandeville, Madame de Pompadour, Quesnay, Mozart.
La personalidad y el talante de Franklin, “su libertinaje mental o doctrinal y su amor a la Naturaleza” (página 44), junto a los que demuestran sus compañeros de aventuras, son, sin duda, necesarios para explicar el espíritu del capitalismo y el alma del liberalismo, los cuales nacen y se reproducen, en efecto, con instituciones como la fisiocracia y la Revolución Industrial pero se encuentran encarnados a la vez en unos modelos humanos determinados.
Por lo que respecta a Werner Sombart, sus posiciones no son menos conocidas: la figura representativa del capitalismo es el burgués, y las fuerzas que accionan la economía moderna son la satisfacción de necesidades y el lucro. En los afamados textos El burgués. Contribución a la historia espiritual del hombre económico moderno y Lujo y capitalismo expone con detalle la razón de ambas resoluciones.
Como ocurría con Weber, Sombart es objeto asimismo de justo juicio crítico por parte de Juan Velarde. La posibilidad de enriquecimiento representa, ciertamente, una condición necesaria para la liberación material de los individuos, pero no lo son menos la energía espiritual, la fuerza y la disposición de ánimo.
El acceso a la riqueza favorece la ruptura de los lazos que frenan la expresión libre de los deseos humanos, pero para que dicho efecto se produzca plenamente deben concurrir, asimismo, intencionalidad, conciencia y voluntad. Estímulos como el beneficio y el lucro incitan y mueven, sin duda, las reformas que conducen al capitalismo, mas otros móviles poderosos, como el principio del goce, la búsqueda de bienestar y el espíritu de aventura, no pueden ser dejados de lado.
En este sentido, no cabe entender la actitud y las acciones del libertino como muestras de vulgar disolución de las costumbres, tampoco interpretar las obras literarias que las glosan como ligeros productos de diversión o evasión: “Desde el siglo XVIII –afirma el profesor Velarde– el libertino es un prototipo del burgués, que además procura que el capitalismo liberal sea el sistema socioeconómico que prevalezca” (página 138).
Caricaturizar o demonizar al francmasón como un perverso conspirador supone un error no menos garrafal. Las logias, como los salones barrocos animados por elegantes e inteligentes madames, los ateneos literarios y las sociedades gastronómicas o de economistas, entre otros espacios de civilidad y encuentro de gentilhombres y desembarazadas damas, no justifican por sí solos el nacimiento del espíritu del capitalismo. Mas sin su intervención, éste se hace incomprensible e irrealizable.
El establecimiento de la modernidad y el liberalismo exige la participación de espíritus libres y abiertos, personas que ordenen sus afectos, intereses y acciones de acuerdo con la naturaleza humana y los nuevos tiempos. Hablamos, entonces, de unos personajes y tipos humanos que son “muestra perfecta de esta mezcla de liberalismo, aventurerismo, masonería y alta aristocracia” (página 176). El capitalismo florece en un terreno previamente cultivado por una disposición al buen vivir, sobre el que marchan con desenvoltura gentes emprendedoras y, sin duda también, osadas. O sea: atrevidas y audaces.
Sin embargo, este estado de cosas cimentado en los siglos XVII y XVIII se tuerce en el XIX. En la nueva centuria la figura del libertino queda convertida en florido dandi, cuando no en grosero licencioso. Por su parte, el aliento de la masonería –universalista, que aspira a la fraternidad entre los hombres, “liberal en lo económico” (página 208), fruto de librepensadores– sucumbe al empuje de las tendencias socialistas, siguiendo así la “marcha universal hacia el socialismo” de la que habló Schumpeter. “El liberalismo se tiñe cada vez más profundamente de socialismo”, recapitula, por su parte, Juan Velarde.
Franklin, Casanova y Kipling ceden el testigo a François Mitterrand, a Kim Jong Il y a la Iglesia de la Cienciología. Toda una demostración de progresismo. Nada más decadente.
Juan Velarde Fuentes: El libertino y el nacimiento del capitalismo. La Esfera de los Libros, 2006; 232 páginas.
Por Fernando R. Genovés
Libertad Digital, suplemento Libros, 28 de julio de 2006
[Fuente: politicamenteconcervador.blogia.com
de Vaquero Oroquieta]
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Masonería:leyenda, Historia y Mito
SERGIO BALSEYRO
Una publicación «muy ilustrada y descriptiva sobre la Masonería dirigida más al ambiente profano y para desechar muchas supersticiones, malos entendidos o leyendas negras asociadas a la existencia de esta orden». Ese es el objetivo del libro Masonería:leyenda, Historia y Mito que hoy se presenta, a partir de las 19 horas, en la Fnac de Alicante, y que impulsa, en forma de trilogía, la Fundación María Deraismes.
Ministros
La masonería se basa en tres principios: libertad, igualdad y fraternidad. «En España en esos años, al pueblo había que proporcionar el acceso del conocimiento, pero de ahí se ha pasado a divulgar ahora cosas sin sentido, como que ocho ministros son masones, algo de lo que no hay constancia documental, aunque eso es secundario», afirma José Pedro Martínez.
Ante todo, la masonería solo pretende «la mejora moral y material de la sociedad, y cuando ésta haya alcanzado ese estadio, ya no será necesaria», afirma. Sí que reconoce «fricciones con el Estado Vaticano y con la Conferencia Episcopal española, «que han adoptado una actitud beligerante, aunque la masonería promueve la laicidad, la paz y la libertad». Se trata de que la Iglesia Católica «permita pensar de otra forma».
Esta asociación defiende «el derecho al libre pensamiento y la libre expresión, dentro de las leyes vigentes en el Estado, por eso si algo no nos gusta, plantearemos la reforma del modelo legal, y nunca una actitud de derribo», precisa este Ingeniero de Caminos.
Masonería y Antimasonería
CONFERENCIATítulo: ‘La masonería en España entre el mito y la realidad’.
Lugar: Paraninfo de la Universidad de Valladolid.
Hora: día 22 de enero a las 20.00 horas.
Es la gran autoridad sobre masonería en España desde que presentara su tesis doctoral en 1972. Ferrer Benimeli (Huesca, 1934) dirige el Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, con sede en Zaragoza. El historiador se sustrae de formar parte de logia alguna por «conocer demasiado la organización».
-¿Por qué acompaña el oscurantismo a la masonería?
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República, socialismo y masonería: persecución y exilio.
El próximo miércoles 23 de enero tendrá lugar el acto de inauguración del I Ciclo de Conferencias sobre Recuperación de la Memoria Histórica que, organizado por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Tocina y patrocinado por la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, se celebrará a lo largo de tres días en el Salón de Actos “Dulce Chacón” de Tocina.
En el ciclo de conferencias participarán diversas personalidades del ámbito de la Recuperación de la Memoria Histórica como el escritor e historiador sevillano, Juan Ortiz Villalba; el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, Leandro Álvarez Rey y la Ex Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica de España, Ascensión Tejerina.
Entre las actividades complementarias que se llevaran a cabo durante esta actividad destaca la presentación del libro “Epístolas de la Memoria” escrito por el joven historiador onubense, Manuel Alonso Albarracín, y editado por el Ayuntamiento de Tocina.
En definitiva, esta actividad se enmarca dentro de las acciones que el consistorio está llevando a cabo en favor de la recuperación de la memoria histórica en el municipio, que tiene por objeto conocer la verdad de los hechos que acontecieron durante el golpe militar y la Guerra Civil, así como homenajear a todos aquellos que perdieron su vida por el simple hecho de tener una ideología diferente a la de los vencedores.
SALÓN DE ACTOS “DULCE CHACÓN”
Miércoles 23 de enero.
20.00 h. Inauguración del Ciclo de Conferencias sobre la Recuperación de la Memoria Histórica. Correrá a cargo de D. Juan de Dios Muñoz Díaz, alcalde de Tocina.
20.15 h. Conferencia “Del Golpe Militar a la Guerra Civil, Sevilla 1936″.
D. Juan Ortiz Villalba, historiador.
Jueves 24 de enero.
20.00 h. Conferencia “Antecedentes y causas de la Guerra Civil: La situación de Sevilla”.
Viernes 25 de enero
20.00 h. Mesa Redonda “República, Socialismo y Masonería: Persecución y Exilio”.
Participarán: Dña. Ascensión Tejerina, Ex Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica de España y D. Leandro Álvarez Rey, Profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla.
Acto de Clausura. A cargo de D. Josu Gómez Barrutia, delegado de Cultura del Ayuntamiento de Tocina.
POR: ARANTXA RICA
ALICANTE. La mezcla entre leyenda y realidad se entremezclan en la masonería. Intrigantes rituales, extraña simbología, particular vestimenta, el secretismo y el hermetismo de las personas que las integran, la rodean de un halo de misterio para una gran parte de los mortales. Especialmente en España donde estuvo prohibida en un primer momento por la Inquisición, posteriormente por diferentes monarcas y hasta por las Cortes de Cádiz de 1.812. El caudillo español, Francisco Franco sentía tal aversión hacia los masones, que llegó a encarcelar a más de 2.000 personas por este «delito» y fusilar a alguno de ellos.
La primera documentación que se tiene sobre la existencia de logias en la provincia de Alicante data de febrero de 1870, en Elche. Ese mismo año, aparecen en Alicante la de Alona y la de Puritanos. Ambas se fusionarían cuatro años más tarde con el nombre de Alona.
El origen de la masonería, aunque confuso y discutido, está relacionado al asociacionismo medieval del gremio de la construcción en Gran Bretaña, de gran importancia en la Edad Media. Esta agrupación tenía la particularidad de autogestionarse libremente, sin sometimiento a reyes, señores feudales y clero. Los ingleses llamaban «free-stone-masón» al albañil que se ocupaba de la piedra de adorno como forma de diferenciarlo del «rogugh-masón» que trabajaba la piedra bruta. Según algunos estudiosos, es la primera mención histórica a lo que derivaría en el término francmasón, que acabaría por designar a los seguidores de la masonería moderna. De este origen surgen sus principales símbolos: la escuadra y el compás.
Posteriormente, se permitió la entrada a trabajadores de otros oficios y a intelectuales. Entre éstos se incorporaron un gran número de revolucionarios, que buscaban en las logias un lugar menos controlado en el que poder reunirse para luchar contra el poder establecido. Éstos, más tarde fundaron logias en las que sus miembros ya no eran constructores.
La Gran Logia Simbólica Española define la Orden como «institución filantrópica, filosófica y progresista, que tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la ética y la práctica de la solidaridad y trabaja por el mejoramiento material y moral de la humanidad».
La masonería no es una organización de carácter político ni religioso. Defienden la pluralidad de pensamiento y libertad de expresión. La tolerancia es su mayor distintivo. Su única negativa es hacia fanáticos, integristas, racistas, xenófobos e intolerantes de cualquier clase. Más que secreta, los masones consideran su asociación como «discreta».
Simbología usada por los masones en la que se aprecia la escuadra y el compás.













